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01 de agosto de 2016
Bioturismo e interpretación del medio ambiente

Luego de una intensa semana de adquisición de conocimientos, culminó con éxito el curso de “Bioturismo e Interpretación del Medio Ambiente” y “Manejo de Fauna y Bioseguridad”, realizado del 25 al 29 de julio, en el Refugio Biológico Tatí Yupí, en Hernandarias.

La capacitación fue dirigida a empleados de la ITAIPU, SEAM y Senatur. Los participantes fueron seleccionados a través de evaluaciones previas, para acceder a la beca que les permitió recibir esta formación, en temas emergentes en el Paraguay y que propone nuevos sectores laborales. 

La actividad tuvo como objetivo ofrecer conocimientos teóricos, herramientas técnicas y metodologías, para implementar programas de manejo y control de la fauna silvestre, enmarcado en lo establecido en los protocolos internacionales sobre la materia.

La iniciativa, organizada por la Fundación Guyra Paraguay, fue impartida por especialistas del Instituto de Biodiversidad Tropical (IBT), con sede en Barcelona, España, y contó con el apoyo de la Binacional, a través del proyecto Paraguay Biodiversidad (Py Bio) y la Secretaría del Ambiente. 

Del acto de cierre, que se realizó en la tarde-noche del viernes 29, participó el director de coordinación ejecutivo de la ITAIPU, Pedro Domaniczky, quien estuvo acompañado del coordinador regional del Programa Hidrológico Internacional de la Unesco, Miguel Doria, y del oficial de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), René Salgado, quienes estaban por la zona participando de un importante evento internacional de la Red de Gestión del Agua.

Una plataforma inmejorable 

“Básicamente, quiero felicitar a cada uno de ustedes por este desafío, por hacer un curso sobre lo que hace al Bioturismo. Este curso internacional, que hace a ese componente que vincula la expansión que uno pueda tener, la posibilidad de intercambio, que es realmente una plataforma inmejorable”, expresó el director Pedro Domaniczky. 

Comentó que el bioturismo es una red que hace la parte de biodiversidad, que son aristas que se van surgiendo de a poco dentro de toda esta complejidad de requerimiento. Mencionó que la idea es siempre buscar un componente de equilibrio, entre la ganadería, la soja, pero también la preservación. 

“Ahí está la parte más importante también, el rol de divulgación, que tienen ustedes en todo este proceso. Ese es el gran objetivo, encontrar ese punto de equilibrio entre lo que es preservación y desarrollo. Este es un país que tiene indicadores económicos muy importantes, tenemos un crecimiento prácticamente continuo, desde hace unos años, hace más de 10 años. Eso es digno de destacar”, valoró. 


Pedro Domaniczky.

Acotó que hay que tratar de buscar la armonía, buscar una línea de armonía entre lo que es preservación y también lo que es desarrollo, ese punto de inflexión. “Agradecemos ese interés, esa visión de ir capacitándose siempre. La ITAIPU trata siempre de colaborar, contribuir, nosotros complementamos acciones de Gobierno”, sostuvo. 

Privilegiados en tener este tipo de cursos 

Por su parte, Ángela Mendoza, participante del curso, estudiante de Biología de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), comentó que, cuando tomó conocimiento de la realización del curso, se dio cuenta de que hay personas que se están encargando, se están dando cuenta de la necesidad que tienen por encargarse de la fauna y de nuestra flora, que están prácticamente depredadas por los ganaderos. 

Aseguró que los estudiantes necesitan este tipo de cursos, para llegar a un equilibrio para lo que es la parte ambiental. “Me di cuenta, en el curso, que los profesionales que vinieron son espectaculares; aprendí muchísimas cosas, que antes estaba haciendo mal, y que a partir de ahora se me abrirán más puertas para continuar con lo que es el manejo de fauna, a lo que yo me voy a dedicar”, aseveró. 


Ángela Mendoza.

Añadió que todos los días del curso fueron una experiencia nueva, cada día fueron aprendiendo más, tanto acerca de la fauna, como de la experiencia de los instructores, que con toda la buena voluntad explicaban detalle por detalle, “cada cosa de lo que nosotros necesitábamos saber; porque una de las cosas que se tiene que aprovechar en este país es la calidad de los jóvenes que tienen y el empeño que le ponen a cada proyecto”, destacó. 

Confesó que para ella realizar un curso como este era un sueño, aseguró que nunca quiso ir a otro país para hacer esta capacitación, sin embargo, cuando se enteró del mismo, “me di cuenta de que no era necesario salir fuera de mi país para poder encontrar este tipo de oportunidades. Los que estamos acá somos muy privilegiados en tener este tipo de cursos, para seguir lo que nos gusta”, valoró. 

Prosiguió diciendo que el Bioturismo es un campo que se debe explotar en el país, porque existen lugares espectaculares; con respecto a la fauna, sugirió preservar especies que están en peligro de extinción. “Gracias a este curso nos damos cuenta de la calidad humana que tenemos, para poder iniciar proyectos que el día de mañana sean espectaculares, para nosotros y para nuestra fauna”, dijo.

Como parte de la actividad de cierre del curso, se procedió a la liberación de un ejemplar juvenil de tirica (Leopardus Tígrinus), en los bosques del Refugio Biológico Tatí Yupí.